Rubén Amaro Jr., GG de los Filis. (Matt Slocum/AP)

MINNEAPOLIS - La segunda mitad ceremonial de Grandes Ligas arrancará con 19 de 30 equipos que se encuentran dentro de cinco juegos de un lugar en la postemporada -- y 14 de esos 19 están dentro de al menos cinco juegos de la cima de su división.

Seis equipos más están dentro de al menos ocho juegos del liderato de su división o del segundo comodín.

Esto ha servido de inspiración para muchas narrativas acerca del balance competitivo del juego y la imprevisibilidad en general. Y esto es algo bueno, por supuesto.

"Es nuestro trabajo generar fe y esperanza", dijo el comisionado Bud Selig el martes antes del Juego de Estrellas, "y tener un sistema donde los equipos puedan competir".

Cuando el debate se centra alrededor de la fecha límite de cambios sin pasar por waivers del 31 de julio, la narrativa que más importa es cómo este grupo de equipos ha hecho que la temporada de canjes disminuya considerablemente.

En 2012, la sección de canjes de MLB.com contó con 20 "transacciones de peso" en el verano previo a la fecha límite de cambios, comenzando con el cambio del 26 de junio que envió a Kevin Youkilis a Chicago y concluyó con seis canjes importantes el 31 de julio.

El año pasado tuvimos apenas 15 transacciones notables, comenzando con la adquisición de los Dodgers el 2 de julio del relevista dominicano Carlos Mármol y concluyendo con solamente tres cambios de importancia en el último día.

Quizás no valga la pena leer mucho acerca de esas transacciones. Podríamos pensar que las maniobras que ya se han hecho esta campaña - el canje de cerradores entre los Angelinos y Piratas con Jason Grilli y el colombiano Ernesto Frieri, la llegada también del zurdo Joe Thatcher a Anaheim, la adquisición de Brandon McCarthy y Jeff Francis por parte de los Yankees y, más relevante aun, el pase de Jeff Samardzija y Jason Hammel a los Atléticos - son apenas el comienzo de un mes bien movido.

Pero muchos en esta industria tienen sus dudas.

Muchos gerentes generales han lamentado la carencia de bates de impacto disponibles en un período en el que la ofensiva se ha visto superada en ambas ligas. Hay muchos ojos puestos en veteranos como Chase Utley, Marlon Byrd y Jimmy Rollins de los Filis, y el cañonero de los White Sox Adam Dunn es una opción tentadora para ocupar la parte gruesa del cualquier lineup.

Pero si usted observó a Giancarlo Stanton conectar ese panorámico cañonazo que cayó en el tercer nivel de gradas en el Target Field en el pasado Festival de Jonrones de Gillette y se imaginó cómo luciría en la parte gruesa del lineup de su equipo favorito, puede olvidarse de ello.

Y el mercado de pitcheo de impacto también sigue siendo un misterio. Quizás los Rays se atrevan a cambiar al zurdo David Price, y a lo mejor Cliff Lee demostrará que está sano y ha recuperado su nivel como para ser canjeado este mes. Pero esas maniobras siguen siendo sólo una posibilidad.

Otros lanzadores de menos peso como Ian Kennedy, el mexicano Jorge de La Rosa o Wade Miley son también piezas que podrían pasar a otro equipo, pero obviamente no serían maniobras de tanto peso.