Joe Nathan. (Carlos Osorio/AP)

SAN DIEGO - Joe Nathan no sabía que par de comentarios en un programa de radio sobre un "brazo muerto" iba a causar tanta conmoción.

Pero así fue.

"No es una lesión. Es algo que cada lanzador pasa cada año", dijo Nathan. "Ni siquiera es una gran noticia".

Varias horas después de eso, sí era noticia. Y Nahtan, a pesar de dejar escapar una ventaja de tres carreras y malograr una oportunidad de salvamento, dijo que sentía que ya había pasado lo peor de la situación.

"Obviamente los resultados (apestan)", expresó el derecho. "Pero sentí que mejoré, para ser honesto. Siento que mejoró mi material. Mi material se acercó a donde quiero que esté".

Mientras tanto, su manager le dio un voto de confianza.

"Su material se vio tan afinado como lo hemos visto", dijo el dirigente Brad Ausmus. "Y él también pensó que fue el mejor material que ha tenido, en términos de rompimiento con el slider y cómo le salía de la mano la recta.

"Él lleva mucho tiempo haciendo esto", continuó el piloto. "Probablemente haya aprendido a lidiar con los fracasos, pero los buenos vuelven a rendir".

Es difícil ponerle una definición a "brazo muerto". No se trata de dolores, sino una falta de fuerza en el brazo de lanzar.

"De hecho, te sientes bien pero no hay nada ahí", dijo Nathan al tratar de describir la condición. "Ni siquiera se puede explicar. Es frustrante porque te sientes tan bien y luego te preguntas, '¿Dónde está?' Y otras veces sales al terreno cuando no te sientes bien y tienes más vida en la bola. No se puede explicar".

Nathan llegó al miércoles promediando 90.2 millas por hora en su recta en tres presentaciones, según Fangraphs.com. En el partido contra los Dodgers, le permitió jonrón al mexicano Adrián González con una recta de 90 millas por hora, que el bateador zurdo sacó por la banda contraria.

"Creo que eso se debió más a González", dijo Nathan. "Él sabe darle bien a la bola a la banda contraria y le tiramos tres pitcheos afuera".

De ahí subió poco a poco la velocidad de Nathan, quien alcanzó un máximo de 93 millas por hora ante Dee Gordon, quien aprovechó el pitcheo para dar el batazo que empató el juego. En realidad fue una falta de strikes oportunos que le costó a Nathan, cuyas bases por bolas consecutivas otorgadas a Andre Ethier y Matt Kemp pusieron a dos corredores en base sin outs.

"Muchos de esos pitcheos estuvieron cerca y pudieron haber sido cantados de strike", afirmó Nathan. "Los resultados no están donde quiero que estén, pero muchas veces hay que ponerle más atención a la forma en que la bola te está saliendo de la mano.

"Me siento bien con el progreso que he hecho".