Mike Redmond, manager de los Marlins. (AP)

En la última jornada de la pasada temporada regular, Henderson Álvarez lanzó un juego sin hits. El venezolano es considerado el número cuatro en la rotación de lanzadores abridores de los Marlins de Miami.

Pudieron haber perdido 100 juegos en 2013, con la peor ofensiva de las mayores, pero tal vez no exista otro equipo como los Marlins con un combo de talentosos pitchers jóvenes, todos derechos.

A la cabeza está el cubano José Fernández, el ganador del premio al Novato del Año y tercero en la votación del Cy Young de la Liga Nacional tras una campaña en la que registró efectividad de 2.19 con 187 ponches en 172 innings y dos tercios.

De apenas 21 años, Fernández no se inmuta cuando le mencionan la posibilidad de que pueda tener un retroceso en su segunda campaña. "Eso no va a pasar. Vengo preparado para tener una mejor temporada. Ya lo verán".

Detrás suyo siguen Jacob Turner (22), Nathan Eovaldi (24) y Álvarez (23), además de Tom Koehler (27). Álvarez dejó su efectividad en 3.59 con su joya ante Detroit en el cierre de la pasada campaña; Turner acumuló un 3.74 en aperturas y Eovaldi logró un 3.56 en 18. Otro brazo joven que podría debutar más adelante es el del zurdo Andrew Heaney (22), el prospecto más cotizado de la organización.

Hasta ahí puede sonreír el mánager Mike Redmond.

El número de derrotas de los Marlins ha ido en alza en cada una de las últimas cuatro temporadas y este prometedor grupo de lanzadores alimenta la esperanzas de que al fin podrán revertir la tendencia.

Saben que necesitan encontrar más bates para producir carreras, luego de acabar el año pasado en el último lugar de las mayores en anotaciones, jonrones, promedio al bate, slugging y embasado.

En tres posiciones tuvieron el peor porcentaje de slugging: primera base, tercera y receptor.

Adquirieron a nuevos jugadores para cubrir esos puestos, pero cada uno suscita interrogantes.

El receptor Jarrod Saltalamacchia alcanzó el promedio más alto de su carrera (.273) el año pasado, pero se desapareció en la postemporada (.188) con los campeones Medias Rojas de Boston. El inicialista Garrett Jones perdió la titularidad con los Piratas de Pittsburgh al final de la pasada campaña. El antesalista Casey McGehee bateó para .217 con dos equipos en 2012 y emigró a Japón el año pasado.

También desembolsaron 3 millones de dólares por el dominicano Rafael Furcal, quien se perdió todo el 2013 tras operarse el codo, para que se encargue de la intermedia.

Son contrataciones en la que no tienen mucho que perder y la recompensa puede ser grande. Negocios como el pacto de un año y 1,25 millones por el relevista dominicano Carlos Mármol para reforzar un bullpen en el que Steve Cishek parte como el cerrador.

EL FUTURO DE STANTON:
Giancarlo Stanton, su jardinero derecho, es la única ficha que mete miedo dentro del arsenal.

Con 24 años cumplidos en noviembre, Stanton viene de su tercera campaña completa y la misma estuvo por debajo de lo esperado con un promedio de .249, 24 jonrones y 74 impulsadas. Pero el atenuante fue que sufrió con una lesión muscular y sinceramente no tiene nada de protección a su alrededor. No sorprende que apenas el 41,1% de los pitcheos que recibió fueron strikes.

Pese a todo, Stanton recibió un aumento de salario tras ser elegible al arbitraje por primera vez. Firmó un contrato de un año por 6,5 millones de dólares, muy superior a los 537.000 que cobró en 2013.

Su nombre siempre produce eco en los rumores de cambio. ¿A quién no le gustaría tener en sus filas a un toletero con 117 jonrones en sus primeras cuatro temporadas y con una edad aún precoz?

Pero los Marlins tienen la nómina más modesta de las mayores, así que la expectativa es que opten por transferirlo antes que se declare agente libre al final de la campaña de 2016.

Stanton dice estar harto de los constantes cambios de compañeros, y ante todo del copioso volumen de derrotas.

"No soy un perdedor", afirmó al inicio de la pretemporada. "No me acostumbro a eso. Tampoco me gusta. Esto no es ideal y no quiere seguir teniendo una carrera así. Tenemos que darle un giro a la situación".

LO QUE DEBE SALIR BIEN:
Semejante giro podría darse si los otros dos jardineros, Christian Yelich y Marcell Ozuna, despegan. Yelich, en el bosque izquierdo, es la gran promesa tras batear para .288 en 62 turnos en su debut el año pasado, incluyendo 10 robos exitosos en igual número de intentos. El dominicano Ozuna (.265 con 32 impulsadas en 70 juegos) fue de menos a más en su primera prueba de fuego y ahora tendrá la asignatura de cubrir el bosque centro. Jake Marisnick es otro prospecto que podría asomarse en el caso que los dos primeros no rindan. Todos tienen menos de 24 años.

Algo más de ofensiva por parte del torpedero Adeiny Hechavarría, también de 24 años, vendría bien tras una campaña en la que el cubano salía a cada rato en los segmentos de las jugadas defensivas más vistosas.

Si los lanzadores siguen respondiendo, aunado aunque sea a un leve repunte ofensivo, evitar otra temporada de 100 derrotas sería una conquista.

EL PEOR ESCENARIO:
La opinión generalizada es que el lastre del equipo está con su temperamental dueño Jeffrey Loria, más dispuesto a desprenderse de buenos jugadores apenas el costo se pone caro.

Esto ha provocado la indiferencia de la afición de Miami. La concurrencia a su estadio, inaugurado hace apenas dos años atrás, fue la más baja en las Grandes Ligas. Poco apunta hacia un cambio de realidad.