Curtis Granderson.

NUEVA YORK - No fue hasta la cuarta temporada entera de Curtis Granderson en Grandes Ligas que dio 30 jonrones por vez primera. Aun en su primera campaña en el Yankee Stadium (algo acortada por lesión), Granderson conectó apenas 24 cuadrangulares.

Uno de los primeros comentarios que hizo Granderson al firmar con los Mets fue que no se considera un jonronero. Sin embargo, el equipo de Queens le va a pagar US$60 millones mayormente para que saque la bola del parque. Es un riesgo. Para muchos, la gran interrogante no es si disminuirán los números de poder del jardinero en el Citi Field, sino por cuánto.

"Nunca he hecho otra cosa que ver un buen pitcheo, tratar de darle y hacer algo de daño", dijo Granderson. "En el Citi Field, algo de ese daño podría ser diferente. Pero mientras le pongas el bate en la bola y hagas las cosas que sabes hacer, tienes la oportunidad de anotar algunas carreras".

Los fanáticos de los Mets quieren saber cuántas. Según el sitio web HitTracker Online, uno de cada cinco jonrones que dio Granderson del 2001 al 2013 no hubiera salido del Citi Field. Aunque las dimensiones del estadio de los Mets no son como antes y los bateadores zurdos nunca se han visto tan perjudicados como los derechos-Jason Bay, por ejemplo-Granderson llega al Citi Field directamente del Yankee Stadium, un paraíso para los bateadores zurdos.

"Hay 30 estadios y cada uno es diferente", dijo Granderson. "Todos tienen su pro y su contra".

Esa es una lesión que aprendió Granderson luego de irse de los Tigres y el Comerica Park para unirse a los Yankees en el 2010. Después de promediar 23.5 cuadrangulares en sus primeras cuatro temporadas completas en Detroit, el guardabosque puso los números más impresionantes de su carrera como Yankee en cuanto a jonrones por elevado conectado. Su poder asilado-una métrica que mide exactamente lo que implica el nombre-subió como nunca antes. Debido a eso, Granderson dio 40 vuelacercas o más tanto en el 2011 como el 2012.

De paso, evolucionó el swing del veterano. Entonces, puede seguir evolucionando según el ambiente.

"No va a ser un regreso a lo de antes, sino otra modificación", dijo el respecto Granderson. "Mi swing, desde el primer día del 2004 hasta ahora, ha sido diferente y ha evolucionado por diferentes razones-confort, consistencia, flexibilidad y todas esas cosas. Continuaremos cambiando eso al iniciar la temporada y en el transcurso de mi carrera".

En cuanto al tema de pronosticar cuántos jonrones dará Granderson en el futuro, también hay que tomar en cuenta la edad. Cumplirá los 33 años en marzo, edad a la que la mayoría de los jugadores empiezan a perder sus dotes de atleta, además de estar más propenso a las lesiones. Aunque no es imposible, es difícil pensar que el Granderson de 33 años será el mismo que el de 30.

ZIPS y Oliver, dos sistemas diseñados para proyectar los ajustes estadísticos debido a la edad, pronostican para Granderson 20 y 19 jonrones, respectivamente, para este año. Cualquiera de esas cantidades sería la más baja del guardabosque desde el 2006-sin contar la temporada pasada, cuando jugó muy por poco debido a las lesiones.

Sin embargo, eso no significa que Granderson no vaya a ser exitoso con su nuevo equipo. Le brinda una amenaza de poder desde el lado izquierdo del plato para proteger a David Wright y-de rendir como esperan los Mets-suplementar a Ike Davis y Lucas Duda en el lineup. Recuerden que Wright estuvo segundo en los Mets el año pasado con 18 cuadrangulares; aun si va en declive el poder de Granderson, debe de estar entre los líderes del equipo en bambinazos.

"Entendemos que el Citi Field no es el Yankee Stadium y que eso impactará algo sus números", dijo el gerente general de los Mets, Sandy Alderson, cuyo equipo de asistentes estudió a fondo el tema antes de firmar a Granderson. "Pero todo es relativo y buscamos la excelencia. No buscamos ningún número en particular".

Con el tiempo, llegarán los jonrones de Granderson, pase lo que pase. Para esos momentos los Mets sabrán qué clase de pelotero han firmado-un jonronero aún en su apogeo o una víctima de la edad y los factores de su estadio que están fuera de su control.