Alex Rodríguez. (Seth Wenig/AP)

NUEVA YORK -- Alex Rodríguez montó en cólera y se marchó el miércoles a la mitad de una audiencia sobre su suspensión después que el juez Fredric Horowitz rehusó ordenar que testificara el comisionado de Grandes Ligas, Bud Selig.

Tras abandonar la sesión, A-Rod acusó a Selig de mostrarse parcial en el caso. Afirmó además que todo el proceso de arbitraje presenta fallas.

Ello parece anticipar una demanda contra cualquier dictamen que emita Horowitz sobre la suspensión de 211 juegos que se impuso al astro de los Yanquis de Nueva York.

Horowitz presidía el 12mo día de las audiencias sobre la apelación radicada por el sindicato de peloteros, que busca revocar la suspensión que las Grandes Ligas impusieron en agosto a Rodríguez por supuestas violaciones del reglamento antidopaje y el convenio laboral del béisbol.

"Enloquecí, di un manotazo sobre una mesa, pateé un portafolios y me largué de la sala", relató Rodríguez durante una entrevista de 40 minutos con la radiodifusora WFAN. "Probablemente mi reacción fue exagerada, pero me salió del corazón".

A-Rod, tres veces nombrado el Jugador Más Valioso de la Liga Americana, no ha testificado en las audiencias. Dijo que se le advirtió que si seguía negando ante el juez haber incurrido en actos indebidos ello podría acarrearle medidas disciplinarias adicionales por parte de las mayores.

"He terminado, no tengo oportunidad. Dejen que el árbitro decida lo que sea", dijo Rodríguez en la entrevista. "Mi postura no cambia. Yo no hice nada malo".

Una persona con conocimiento de la reunión dijo que después que Horowitz anunció su decisión, el antesalista de los Yanquis de Nueva York dirigió además una palabra soez al director operativo de Grandes Ligas, Rob Manfred, y se fue. La persona habló bajo la condición de permanecer en el anonimato porque lo que sucede en la reunión debe ser confidencial.

"Estoy asqueado por este proceso abusivo, diseñado para asegurar el fracaso del jugador", dijo Rodríguez en un comunicado. "He escuchado 10 días de testimonios de delincuentes y mentirosos, sentado callado durante cada minuto, tratando de respetar a la liga y el proceso".

"Esta mañana, después que Bud Selig rehusó venir a testificar sobre su lógica para imponerme un castigo sin precedentes y sin fundamentos, el juez elegido por Grandes Ligas y el sindicato de jugadores rehusó ordenar a Selig venir y encararme. La ridiculez e injusticia fueron demasiado. Me fui y no participaré más en esta farsa".

Los abogados de Rodríguez siguen involucrados en el procedimiento. A-Rod dijo que tenía previsto testificar esta semana, antes de que se le advirtiera de los riesgos.

En la entrevista con la emisora, Rodríguez reconoció que consultó a Anthony Bosch, el jefe de la clínica Biogenesis of America, que ofrecía tratamientos contra el envejecimiento pero ahora está cerrada y acusada de distribuir sustancias dopantes. No obstante, aseguró que sólo pidió a Bosch consejos de "nutrición y pérdida de peso".

Negó tajantemente haber consumido drogas para mejorar su desempeño en fechas recientes, y dijo que Selig odia las "agallas" que habría mostrado el pelotero, trata de destruirlo "y no tiene el valor de venir y hablar" con él cara a cara.

Horowitz encabeza un grupo de tres jueces que también incluye a Manfred y Dave Prouty, el abogado principal del sindicato.

"Durante más de 40 años, Grandes Ligas y el sindicato de jugadores han tenido un proceso de apelaciones establecido por contrato para atender las disputas entre dos partes. Este proceso le ha funcionado bien a los jugadores y los equipos", señaló la oficina del comisionado en un comunicado. "Aunque el señor Rodríguez esté molesto con una de las decisiones del panel de arbitraje, Grandes Ligas sigue comprometida con este proceso para encontrar una solución justa a la disputa pendiente".

El presidente de los Yanquis, Randy Levine, testificó el martes y negó que el club conspire con Grandes Ligas para suspender a Rodríguez.

Levine recibió varias preguntas del abogado de Rodríguez, Joseph Tacopina, según otra persona con conocimiento del procedimiento que también habló bajo la condición de permanecer en el anonimato.

La persona dijo que Levine testificó entre 10 y 15 minutos, y negó tener algún beneficio personal por la suspensión de Rodríguez, o que los Yanquis quedarían por debajo de la cifra del impuesto de lujo. También rechazó que tenga un pacto para recibir una comisión basada en el dinero que el equipo se ahorre por la suspensión.

Las audiencias se reanudan el lunes.