Jake Peavy. (Carlos Osorio/AP)

DETROIT - Después de una ausencia de siete años en cuanto a playoffs se refiere, Jake Peavy tuvo un regreso sólido a la postemporada la semana pasada.

El 8 de octubre, Peavy lanzó 5.2 entradas en el Juego 4 de la Serie Divisional vs. los Rays, permitiendo una sola vuelta y saliendo sin decisión en lo que sería el triunfo decisivo de los Medias Rojas para avanzar a esta ronda. Fue su primera salida en los playoffs desde la Serie Divisional del 2006, cuando lanzaba con los Padres, además de ser su primera apertura este año desde el 25 de septiembre.

"Haces lo necesario", dijo el diestro de 32 años al hablar de su preparación bajo tales circunstancias. "A uno le gusta pitchar cada cinco días. Uno está acostumbrado a mantenerse afinado y a hacer sus (sesiones del bullpen). Pero la otra noche controlé todo eso y sí me siento cómodo".

Los Medias Rojas se han sentido cómodos con Peavy en la lomita, desde que el derecho llegó el 30 de julio en un triple cambio con los Medias Blancas y los Tigres que envió al cubano José Iglesias a Detroit y trajo a Peavy y al relevista venezolano Brayan Villarreal.

Reforzando la rotación de Boston en la recta final de la campaña regular, Peavy tuvo marca de 4-1 y efectividad de 4.04 en 10 aperturas. En sentido general terminó el 2013 con 12-5 y 4.17 en 23 salidas entre los Medias Blancas y los Medias Rojas.

"Sabíamos que necesitábamos otro abridor de calidad y recibimos eso con Jake", dijo el manager de los Patirrojos, John Farrell. "Y con él culminando nuestra serie divisional, fue un buen cambio para todos".

Parece que fue hace mucho tiempo y, sobre todos, muchas lesiones que vimos a Peavy ganar dos títulos de efectividad de la Liga Nacional y un Cy Young del Viejo Circuito (2007) vistiendo el uniforme de San Diego. Pero ahora, en salud, el veterano puede llevar su experiencia y su brazo sano a tratar de frenar a un ataque felino que presenta un reto fuerte-aun con los dolores que sigue padeciendo el venezolano Miguel Cabrera.

"Los Tigres le crean un problema a la mayoría de los abridores", expresó Peavy. "Miguel Cabrera es Miguel Cabrera, el mejor jugador de béisbol en los últimos años. Tienes que lanzarle tan incómodo como siempre y tratar de mantener (sus batazos) dentro del parque.

"Y todos sabemos de lo que es capaz Prince (Fielder) y lo que viene haciendo Víctor Martínez. Además, Jhonny Peralta está encendido".

Peavy nunca se ha medido a Detroit vistiendo el uniforme de los Medias Rojas. En su única salida ante los Tigres este año-precisamente su última apertura por los Medias Blancas-fue el pitcher ganador al conceder cuatro carreras limpias en 7.0 entradas el 25 de julio. De por vida Peavy lleva récord de 4-5 con promedio de carreras limpias de 4.83 en 12 presentaciones ante los felinos.

Por supuesto, en playoffs hay borrón y cuenta nueva. Peavy quiere construir a base de lo hecho hace nueve días en St. Petersburg.

"Les prometo que cada parte de mí estará lista para (el miércoles) y que estaré mentalmente preparado y descansado", expresó el oriundo de Alabama. "Estaré listo y descansado físicamente.

"Todo se reduce a ejecutar los pitcheos y mantenerse bajo control. Estoy bien emocionado para (el miércoles). Pero al mismo tiempo, todas esas emociones y toda esa adrenalina estarán dirigidas en la dirección indicada, tal como fue el caso hace unos días en Tampa".