David Ross y Jonny Gomes durante el entrenamiento de Medias Rojas. (Charles Krupa/AP)

BOSTON - La fanaticada en Boston está ansiosa por que sus Medias Rojas salten al terreno de juego para disputar la Serie Divisional de la Liga Americana en contra de sus rivales Rays de Tampa Bay el viernes en el Fenway Park.

A pesar de haber tenido una de las temporadas regulares más excitantes tras conseguir 97 victorias y agenciarse su primer banderín divisional desde el 2007, los Medias Rojas están conscientes de que la postemporada es una historia totalmente diferente.

"Estamos bien emocionados", exclamó Jonny Gomes. "Ciento sesenta y dos juegos y seis meses ni siquiera son un aperitivo para lo que está a punto de suceder en los próximos días".

En octubre, cada lanzamiento es crucial. Cada situación es importante.

A continuación tres claves para que los Medias Rojas puedan llevarse la serie al mejor de cinco juegos en contra de sus rivales divisionales.

Acortar la distancia entre los abridores y Koji
El coach de pitcheo de los Medias Rojas, el boricua Juan Nieves, no les pide a sus abridores que le den seis o siete entradas de calidad. Los reta a tratar de lanzar ocho. Aunque eso no siempre sucede, es una meta que siempre está ahí.

Durante toda la campaña regular, Boston ha tenido bastante éxito cuando sus abridores lanzan hasta los últimos innings del encuentro, acortando el puente para llegar a su dominante taponero Koji Uehara. Si los Medias Rojas tienen una interrogante de cara a esta serie, esta sería su cuerpo de "preparadores de mesa".

Desde Jon Lester pasando por John Lackey y Clay Buchholz hasta Jake Peavy, Boston cuenta con veteranos probados que disfrutan de los grandes momentos. Ahora, Uehara tratará de demostrar que puede lidiar con la presión de jugar en octubre y lanzar como lo hizo de abril a septiembre.

Desgastar a los abridores de los Rays
A diferencia de Uehara, el cerrador dominicano de Tampa Bay Fernando Rodney no ha tenido una campaña dominante. Por lo tanto, entre más rápido los bateadores de los Medias Rojas puedan caerle al pitcheo abridor de los Rays, más lo van a debilitar.

Durante todo el año, la ofensiva de los Medias Rojas lució incansable en el plato, sin depender de un solo bateador. Por lo contrario, han obtenido contribuciones de todo su lineup y banca. Si el orden al bate puede mantener su balance, los Rays se verán forzados a lanzarle a Dustin Pedroia, David Ortiz y Mike Napoli en lugar trabajar alrededor de ellos.

La necesidad de velocidad en los senderos
En 2008, cuando éstas dos escuadras se vieron las caras en la postemporada, los Rays se dieron vuelo corriendo las bases. ¿Y los Medias Rojas? Tuvieron que sentarse a esperar el cañonazo de tres carreras.

Pero el manager John Farrell prometió un agresivo -pero inteligente- corrido de bases el día en que fue contratado y vaya que lo ha cumplido.

Boston se ha estafado 123 bases esta temporada mientras que han sido atrapados en tan sólo 19 ocasiones. Jacoby Ellsbury viene de una fractura en su pie derecho, por lo que será interesante ver si es capaz de tener el mismo impacto en las bases. Shane Victorino y Dustin Pedroia también son amenazas de robo.

Farrell tampoco teme darle luz verde a corredores que no se caracterizan por tener velocidad, como sucedió con las cuatro bases robadas de Jarrod Saltalamacchia y el dominicano David Ortiz.