David Ortiz. (AP)

BOSTON -- Cuando a David Ortiz se le preguntó cuál era la definición de un "manager de los jugadores", la respuesta del dominicano fue bastante concisa.

"John Farrell", dijo Big Papi.

Luego, el toletero elaboró sobre el motivo por el que el clubhouse de los Medias Rojas ha gozado de tanta tranquilidad este año.

"No creo que haya un solo muchacho aquí que no quiera jugar para él", dijo Ortiz. "Con la forma en que se lleva con todos nosotros, pues yo quisiera jugar para él por el resto de mi carrera.

"Sé que hay situaciones que un manager tiene que enfrentar", continuó el veterano. "Sé que hay que lidiar con los jugadores en momentos en que el pelotero no se siente cómodo. Pero a veces eso no depende de ti. A veces depende del jefe y todo el mundo tiene que seguir órdenes.

"Puedo garantizar que no se trata de (Farrell). Llegan órdenes de otra persona con algo que creen que él debería hacer. Pero (Farrell) ha tratado con nosotros de muy buena manera".

En particular, Ortiz destacó la atención individual que Farrell le brinda a cada uno de sus pupilos.

"Fui a su oficina el otro día porque él quería asegurarse de que yo estuviera bien", relató el bateador designado. "Él hace eso todo el tiempo. Cuando me convocó a su oficina eso me hizo sentir bien.

"Charlamos un ratito y salí de ahí con una sonrisa. Después de eso, 'Boom, se despegó Papi'. Esos detalles marcan la diferencia en nuestras carreras. Él tiene una buena manera de mantener positivas las cosas. Cubre cada área que tiene que cubrirse. Por eso hay una gran diferencia entre cómo andábamos hace un año y dónde estamos ahora. Todo el mundo quiere esforzarse por él porque él lo hace por nosotros".

Los Medias Rojas llegaron a su serie en casa vs. los Tigres con marca de .594, la mejor de la Liga Americana, y con ventaja de 5.5 juegos sobre los Rays en la División Este de la Liga Americana.

De su parte, Ortiz llegó a la jornada con promedio de .315, 24 jonrones, 85 empujadas y 29 dobles en 114 partidos y 429 turnso oficiales al bate. Su OPS (porcentaje de embasarse más slugging) lo coloca en el cuarto lugar de la Liga Americana.