José Iglesias.

BOSTON -- José Iglesias está jugando un béisbol casi perfecto. Y aunque lo más probable es que sea enviado a Triple-A Pawtucket el miércoles, el cubano ha demostrado por primera vez en sus más de tres años en la organización de Boston que puede ser un torpedero productivo a nivel de Grandes Ligas, tanto al bate como a la defensa.

Con Stephen Drew listo para ser activado de la lista de lesionados de siete días, Iglesias estuvo en el lineup titular de los Medias Rojas el lunes en lo que debe de ser su último partido con esa condición por un tiempo indefinido.

"Creo que necesitamos esperar a que se haga ese movimiento (para determinar eso definitivamente)", dijo el manager de los Medias Rojas, John Farrell. "Pero nadie va a quitarle lo que ya ha hecho. Si ése resulta ser el movimiento, entonces será un trago amargo para él, como sería para cualquier jugador que haya tenido un buen inicio.

"Pero también hay que entender en qué punto está él, con las metas individuales y organizacionales", continuó el capataz. "A veces esas dos cosas no están alineadas. Lo que ha hecho es claramente demostrar que tenemos un torpedero listo para jugar ahora de manera consistente. Ha hecho un gran progreso, sobre todo en el plato."

El joven de 23 años está en la última temporada de un contrato de cuatro años y US$8.25 millones que firmó en el 2010. Le queda una opción más de liga menor que le permitiría bajar a Triple-A y volver al equipo grande una vez más antes de tener que pasar por waivers.

La producción ofensiva de Iglesias no llegó tan pronto como algunos hubieran pensado, pero tomando en cuenta que desertó de Cuba a los 19 años y con una experiencia limitada, era de esperarse un tiempo de aprendizaje. Este año ha agregado algunas libras a la parte superior de su cuerpo y se ve más fornido. También se le ve con las manos más rápidas en la zona de strike.

Farrell reconoció que el cubano necesitaría mejorar en batear la bola a todas las bandas, pero el manager sí está impresionado con las mejorías al bate que produjo un promedio de .529 (17-9) en sus primeros cinco partidos. En dicho lapso Iglesias también dio dos dobles-la misma cantidad que había dado en 35 juegos y 74 turnos anteriormente con el equipo grande de Boston antes del 2013.

"Llegó (a los entrenamientos) y expresó lo que pensaba después de la firma de Stephen", relató Farrell. "Creo que estaba decidido a demostrar algunas cosas de manera diferente.

"Pudo haber sido en cómo hacía su trabajo, en cómo jugaba en algunos partidos…tuvo un break debido a la situación desafortunada de Stephen. Y (Iglesias) ha aprovechado al máximo."