Yonder Alonso. (Ezra Shaw/Getty Images)

CORAL GABLES, Florida – El inicialista de los Padres, Yonder Alonso, había disputado apenas 69 juegos en la Gran Carpa de cara al 2012, su primera campaña completa en Grandes Ligas. El cubano aprendió mucho el año pasado acerca de las rachas, buenas y malas, y la importancia de hacer ajustes.

Alonso, su compatriota, el receptor Yasmani Grandal, y el derecho dominicano Edison Vólquez tuvieron que adaptarse a un nuevo equipo. El trío fue canjeado de los Rojos a los Padres en diciembre del 2011.

Aunque los Padres tuvieron 34-53 antes de receso del Juego de Estrellas, registraron foja de 42-33 en la segunda mitad para terminar en el cuarto lugar en el Oeste de la Liga Nacional.

"Sinceramente creo que fue el hecho de que adquirimos experiencia en la primera mitad", dijo Alonso en un evento de la Universidad de Miami. "Teníamos muchos muchachos jóvenes –- como yo –- que no conocían el sistema ni a los equipos. Entre más jugábamos, más nos familiarizábamos. Nos fuimos sintiendo más confiados y nos adaptamos a nuestro ambiente y comenzamos a jugar como sabemos hacerlo".

Este invierno, el movimiento más importante de San Diego fue evitar el arbitraje con el tercera base estelar Chase Headley, con quien llegaron a un acuerdo de un año y US$8.6 millones.

Headley fue una presencia consistente en la parte gruesa del lineup y en la esquina caliente por los Padres el año pasado. El antesalista de 28 años de edad bateó para .286 con 31 jonrones. Encabezó la Liga Nacional con 115 carreras producidas y terminó en el quinto lugar en las votaciones para el Jugador Más Valioso del Viejo Circuito. También ganó un Guante de Oro y un Bate de Plata.

Al igual que los Padres, Headley tuvo su mayor éxito después del Juego de Estrellas, ya que sonó 23 cuadrangulares y produjo 73 carreras en la segunda mitad. Alonso, de 25 años de edad, quedó maravillado por la temporada de Headley y comparó el valor de su compañero con el de figuras como el dominicano Albert Pujols, Joey Votto y el venezolano Miguel Cabrera.

"Estaba fuera de control", dijo Alonso, quien bateó para .273 con nueve jonrones y 65 remolcadas en 155 partidos. "Tuvo dos o tres meses que fueron increíbles. Él juega todos los días y eso fue una de las cosas que me motivó – disputar todos los partidos posibles".

San Diego también le dio contratos de liga menor a los abridores Tim Stauffer, el mexicano Arturo López y el venezolano Freddy García. El derecho Jason Marquis, de 34 años de edad, renovó con los Padres.

Los Padres estarán sin Grandal (.297, ocho vuelacercas, 36 remolcadas), ex compañero del equipo de Alonso en la Universidad de Miami, quien fue suspendido 50 juegos por arrojar positivo a una prueba de dopaje.

Mientras tanto, los Dodgers de los Angeles hicieron grandes inversiones, los Diamondbacks de Arizona realizaron canjes y los Gigantes de San Francisco mantuvieron casi intacta la escuadra que ganó la Serie Mundial en el 2012.

No obstante, Alonso considera que San Diego dará la pelea esta temporada y que no ha perdido el impulso de la segunda mitad de la campaña del 2012. El año pasado, cinco de las derrotas de los Padres ante los Dodgers fueron por una carrera. También sucumbieron seis veces a manos de los Gigantes por dos carreras o menos.

"Jugamos bien contra esos muchachos", dijo Alonso. "No nos asustan. Sólo tenemos que hacer las cosas, hacer que nuestro plan de juego funcione y partir de ahí. Creo que nuestro equipo está bien; considero que tenemos un gran equipo. Tenemos las piezas que necesitamos para competir con otros clubs y jugar un buen béisbol".