(Getty Images)

Dicen por ahí que el balance competitivo pasará a ser historia. También dicen que los Dodgers van a gobernar el mundo.

Podría suceder, ¿por qué no?

Los Dodgers están gastando dinero como nunca. Primero, usaron la chequera para demostrarle a sus fanáticos la llegada de una nueva era.

Lo disfrutaron en grande, y aparentemente tienen intenciones de seguir gastando.

Los Dodgers podrían terminar firmando a Zack Greinke, y simplemente para demostrar que van en serio, también podrían adquirir a Kyle Lohse.

Están gastando a manos llenas, es como aquel año en que los Yankees llegaron a los entrenamientos primaverales con 21 actuales o ex jugadores del Juego de Estrellas en su roster.

Ese equipo de los Yankees fue armado durante el receso de temporada cuando George Steinbrenner se mostró furioso por hacer las cosas al estilo del gerente general Brian Cashman. "El Jefe" tomó las riendas, y para el Día Inaugural, muchos de nosotros ya dábamos a los Mulos por campeones.

La única cosa es que no ganaron.

Bueno, de regreso a los Dodgers.

Tienen una nómina de alrededor de $200 millones para el 2013 antes de potencialmente firmar a Greinke, Lohse y cualquier otro. Si sus jugadores clave se mantienen sanos, los Dodgers tienen muchas posibilidades de ganar la Serie Mundial. Pero el hecho de gastar en grande no les asegura nada.

¿Le han echado un ojo a las rotaciones que los Gigantes y D-backs proyectan para el 2013? Muy buenas, ¿no lo creen?

Y no hay que olvidar a los Padres. Tienen nuevos dueños y una directiva de lujo. Fueron uno de los mejores equipos después del receso por el Juego de Estrellas, y con un núcleo de peloteros jóvenes, su potencial es grande.

Mi punto es que los partidos tienen que jugarse, y los pronósticos que hacemos en el invierno al final no siempre terminan dándose.

¿Quién tenía a los Atléticos y Orioles en los playoffs del 2012? Y si vamos al caso, ¿Quién tenía a los Cardenales de nueva cuenta en la postemporada sin el dominicano Albert Pujols, Tony La Russa, Dave Duncan, Lance Berkman y en gran parte sin Chris Carpenter?

Lo volvieron a hacer porque contaron con tremendos cimientos en ligas menores y porque, al final, las buenas organizaciones prevalecen. Los Cardenales cuentan con una directiva bien inteligente y capaz. Mientras Bill DeWitt y John Mozeliak estén al mando, sería un error descartar a los Cardenales.

Ahora hablemos de dinero.

En el pasado, uno podía ver las nóminas de los 30 equipos en el Día Inaugural y saber hasta cierto punto quién pasaría y quién no a los playoffs. Y luego el GG de los Atléticos, Billy Beane, se las arregló para utilizar una manera más inteligente de evaluar el talento. Poco tiempo después, los demás clubes ya estaban emulando a "Moneyball".

Si los equipos no simpatizaron mucho con la cuestión analítica, sí entendieron que los clubes inteligentes hicieron de la creación de un sistema sólido de ligas menores su principal prioridad.

Ni los Rays ni los Atléticos fueron escuadras que lucieron a la ofensiva por la mayoría de la campaña del 2012. Pero Oakland llegó a los playoffs y los Rays fueron contendientes hasta el final porque echaron mano de un grupo talentoso de lanzadores jóvenes.

En esta era cuando la diferencia de talento entre los, digamos, 20 mejores equipos es muy corta, son los clubes que hacen las pequeñas cosas los que pueden ganar un campeonato.

Los Rays tienen una filosofía simple en su organización: 1. Lanzar bien. 2. Jugar la defensa. Tampa Bay ni siquiera jugó una buena defensa en el 2012, pero tuvo uno de los mejores cuerpos de pitcheo en la historia.

Tampoco se trata de hacer jugadas espectaculares. El vicepresidente ejecutivo de operaciones de béisbol de los Rays, Andrew Friedman, y el manager Joe Maddon entienden que si un equipo hace todas las jugadas de rutina y no regala outs, tendrá bastante oportunidad de ganar.

De cualquier forma, "Moneyball" ha ayudado a acortar esa diferencia. El dinero sigue siendo importante. El dinero puede cubrir errores y comprar tiempo hasta que los mejores prospectos de la organización estén listos para Grandes Ligas.

Tampoco hay razón para pensar que los Dodgers van a ganarlo todo simplemente porque están gastando más que todos.

La disparidad ya no es tan marcada como antes. Mientras los Dodgers están gastando en grande, los Yankees y Medias Rojas han usado la chequera de forma mesurada en años recientes.

Los Yankees han gastado más que cualquier otro equipo por mucho tiempo, y en los últimos 12 años, los Bombarderos del Bronx sólo han ganado un título de Serie Mundial.

Nueve franquicias han ganado el Clásico de Otoño al menos una vez en las ultimas 12 campañas. En ese mismo periodo, 14 de 30 clubes se han llevado el banderín divisional al menos unas vez.

Este año, tres de los cuatro equipos con la nómina más alta ni siquiera llegaron a octubre. En las últimas tres temporadas, clubes con la octava - (Gigantes), 11ma (Cardenales)- y novena nómina más grande (Gigantes) ganaron la Serie Mundial.

En los últimos 12 años, la nómina promedio de los equipos campeones fue 10ma. Argumentar que el dinero no es importante es ridículo.

Por supuesto que lo es. El dinero sirve para añadir a Prince Fielder a la parte gruesa del lineup y a Yu Darvish a la parte alta de la rotación. Pero armar un roster es más un arte que una ciencia. Se trata de llenar los huecos vacíos en el roster de 40 y de tener un gran manager y coaches, se trata de construir una organización de pies a cabeza.

Tener a los Dodgers de regreso acaparando los titulares es algo grande para el béisbol. Los azules están de regreso. Pero sería tonto asegurar que ganarán algo por el simple hecho de haber gastado en grande. Las cosas ya no funcionan de esa manera.