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BOSTON - Sí, es verdad que los Medias Rojas están sufriendo en cuanto a su actuación en el terreno se refiere. Pero ése es un precio mínimo por un nuevo comienzo, una nueva vida.

Esta tipo de oportunidades no surge con frecuencia en la vida real. Y tampoco había ocurrido en el béisbol, hasta que los Dodgers acordaron quitarle de encima US$270 millones en nómina al equipo de Boston.

Hay que notar con esta inversión masiva de Los Angeles no ha rendido dividendos hasta ahora. Ahora los azules están a 7.5 juegos de los Gigantes en el Oeste de la Nacional y a 2.0 del segundo comodín. Ni el mexicano Adrián González ni Josh Beckett ha causado un impacto suficiente para cambiar las cosas. Desde la "Nación Medias Rojas" se escucha el canto, "¡Se lo dijimos!"

Claro, es muy posible que a largo plazo González y Carl Crawford sean de mucha ayuda para los Dodgers, aunque Beckett no luce como un pitcher con un gran futuro.

Pero ya nada de eso importa aquí en Nueva Inglaterra, porque ninguno de esos peloteros antes mencionados estaba dando resultados en los Medias Rojas. El cambio con los Dodgers ha mejorado dramáticamente el panorama de la franquicia de Boston. Los Patirrojos se han salvado de una serie de contratos bien pesados. Viene un nuevo día...tal vez los de ahora no sean los más felices, pero por lo menos ha reaparecido la esperanza.

Los Medias Rojas tendrán espacio económico para maniobrar, pero a la vez querrán recordar que un buen sistema de escuchas y desarrollo de jugadores es la clave de construir y mantener un equipo ganador.

¿Cuál es el aspecto negativo? Se puede encontrar en las posiciones actuales del Este de la Liga Americana. Esta temporada de Boston iba de mal en peor antes del cambio, pero dicho canje hizo oficial el siguiente concepto: sufrir un poco ahora, con el potencial de grandes mejorías en el futuro.

Entonces, los Medias Rojas van rumbo a su primera temporada perdedora en 15 años y tal vez su primera como sotanero en 20. Es difícil de aceptar para los fanáticos del equipo, pero parte del dolor tiene que suavizarse con los éxitos recientes de la franquicia. En la última década, Boston es el único equipo que ha ganado dos Series Mundiales.

Los Medias Rojas, con su base de talento en liga menor y sus sustanciales recursos económicos, no tienen que estar por el suelo por mucho tiempo. De hecho, para octubre lo peor deberá haber pasado. No hay garantías, por supuesto, pero este equipo no se ve tan desastroso. Estimo que Boston puede recobrar su condición de contendiente para el 2014.

Hacía falta un comienzo nuevo, y con el mega-cambio con los Dodgers, ya lo tienen. Hay mucho debate sobre el manager Bobby Valentine y su éste debe volver a su puesto para el 2013. La idea de un nuevo comienzo parecería conllevar un nuevo dirigente, pero eso no significa que Valentine tenga toda la culpa de lo sucedido en Boston este año. En algún sentido, Valentine luce como una de muchas víctimas en los predios de los Medias Rojas.

Al pedírsele que "hiciera sus argumentos" a los fanáticos para recibir otra oportunidad de dirigir a los Patirrojos, Valentine dijo lo siguiente: "Me siento mal por esos fanáticos. Pero no tengo que presentar argumentos. He sufrido junto con ellos."

Al preguntársele por qué debe seguir como manager, respondió Valentine de la siguiente manera: "Soy el mejor hombre para el trabajo. Por cierto, ¿fue ésa una pregunta difícil?"

Se suponía que era una pregunta difícil. Pero los Medias Rojas ya han contestado una más difícil todavía: ¿Están dispuestos a desbaratar todo para lograr éxitos en el futuro? Efectivamente.

En el cierre de su serie en casa vs. los Yankees, se vieron claramente los problemas del momento. Además de no poder contar con los tantos jugadores lesionados, faltaba el segunda base Dustin Pedroia, quien estaba con su esposa e hijo recién nacido.

El resto del lineup de los Medias Rojas no presentó ningún inconveniente para el abridor de Nueva York, Phil Hughes, más tres relevistas. Perdió Boston por 2-0 y ahora los Patirrojos llevan marca de 5-10 en la serie particular del 2012 ante sus rivales del Bronx.

A esta altura, lo que falta de parte de los fanáticos de los Medias Rojas es un poco de paciencia. Esto no es como pedirle más tiempo a la fanaticada de los Cachorros.

También hay que estar agradecido con una franquicia de los Dodgers. No es todos los días que un equipo acepte asumir la responsabilidad de más de US$250 millones de salario que otra gerencia concretó y luego se arrepintió. De hecho, antes del cambio con los Dodgers, no había sucedido en ningún día.

Los éxitos para los Medias Rojas no serán ni inmediatos ni automáticos. Pero el equipo ya tiene el camino despejado para tener un mejor futuro. Lo que ha sucedido últimamente en el Fenway Park es doloroso, pero no es permanente. Tendrán que tomarse muchas decisiones prudentes y astutas rumbo a una recuperación. Pero ahora por lo menos hay oportunidad de recuperación.