FILADELFIA -- Dentro de un mes, Albert Pujols puede obtener su segundo galardón al Jugador Más Valioso de la Nacional. Pero el dominicano recibió el sábado otro premio que tiene un significado que le llega al corazón.

El estelar toletero dominicano de los Cardenales de San Luis fue laureado con el Premio Roberto Clemente que las Grandes Ligas otorgan al jugador que sobresale con sus actividades de beneficencia y su excelencia en el terreno.

"Este es un premio que me emociona, sabiendo todo lo que Roberto Clemente significa", declaró Pujols tras recibir el premio de manos del comisionado Bud Selig y Vera Clemente, la viuda del legendario jugador boricua de los Piratas de Pittsburgh que murió en un accidente aéreo en la víspera del Año Nuevo de 1972 cuando llevaba ayuda a las víctimas de un terremoto en Nicaragua.

Pujols fue galardonado por su trabajo al frente de una fundación suya que brinda ayuda a niños y jóvenes adultos con síndrome de Down. Una hija de Pujols nació con ese síndrome.

"Mi responsabilidad no es sólo como pelotero, sino también con mi comunidad", añadió el astro de 28 años.

Pujols también se refirió a la condición del codo derecho, el cual se operó de un desgarro en un ligamento cuando terminó la última temporada regular.

Garantizó que estará listo para los entrenamientos de la próxima temporada, pero principalmente con el fin de no perderse la segunda edición del Clásico Mundial de Mundial.

"Cada día me siento mejor. Voy a estar listo. Quiero representar a la Dominicana y formar parte de lo que será un trabuco de equipo", dijo Pujols, quien en cada una de sus primeras ocho temporadas en las mayores ha bateado más de 30 jonrones y remolcado 100 carreras. "Yo no me quiero perder esa experiencia..

Indicó que será dentro de seis semanas cuando los médicos evaluarán el avance de su terapia y así empezar a hacer prácticas de bateo.

"No me voy a perder ningún tiempo en el entrenamiento. Yo no tengo ningún temor", afirmó ante una pregunta sobre la inquietud en la Dominicana de que el equipo podría echar de menos al primera base en el Clásico Mundial que se disputará en marzo.

Y el Clásico no es lo único que lo motiva sobre el año que viene. "El 2009 es un año grande, tengo el Clásico y el Juego de Estrellas en San Luis. Yo quiero estar en los dos eventos y por eso estoy concentrado en recuperarme".

Pujols, cuyo promedio de .357 fue el segundo más alto en la Liga Nacional en la última campaña, pasó por el quirófano para un tipo de cirugía diferente al que se había previsto, una que le hubiese implicado perderse la primera mitad de la próxima temporada.

El dominicano jugó varias campañas con el ligamento desgarrado en el codo, impidiéndole extender completamente el brazo. De todas formas tuvo otro año fenomenal con el madero, totalizando 37 jonrones y 116 remolcadas.

Pero evitó especular sobre sus posibilidades como candidato al Jugador Más Valioso: "No quiero hablar de eso. Quiero disfrutar este premio ahora".